BETEL

      Tras 30 años de descenso

 

En el último año, la asistencia a servicios religiosos ha crecido, ante la sorpresa de los expertos que buscan explicaciones.

 

Recientemente el diario nacional inglés The Telegraph examinaba unas cifras algo sorprendentes:  la asistencia a las iglesias en Reino Unido ha aumentado en el último año,  cambiando así una tendencia descendente que se daba desde la década de los 80.
El periódico ha expuesto como ejemplo el caso concreto de una congregación (la iglesia de St. Mary´s), que ha visto un aumento del 20 por ciento  de los asistentes a los cultos religiosos de la iglesia en los últimos doce meses. Algo impensable hace un par de años.

SOCIEDAD CRISTIANA SECULARIZADA
En el Reino Unido, el 76,8 por ciento dice ser religioso, de acuerdo con las diversas fuentes de estadísticas sociales, con el cristianismo como la religión dominante. En 2007, una encuesta de Tearfund encontró que  sólo un 10 por ciento de las personas religiosas asistían a la iglesia una vez por semana , aunque esta cifra aumenta significativamente en la época navideña.
En 1979, 5,4 millones de personas asistían a la iglesia, pero esta cifra cayó a unos 3,2 millones en el año 2005. Entre las razones de este descenso se encontraba la pérdida de identificación, las compras del domingo o los deportes.

 EL CASO DE HILLSONG
El aumento de la asistencia a la iglesia puede verse especialmente en algunas congregaciones como Hillsong.  La iglesia evangélica de origen australiano que tiene sede en Londres ha experimentado un aumento notable en los últimos años también en su sección inglesa.
Según los informes ofrecidos, la asistencia a esta iglesia en Inglaterra ha pasado de 200 fieles a 10.000 en 12 años, un crecimiento que también se ha producido en las diversas sedes de esta iglesia en otros países.  Algunos expertos han atribuido el aumento de los miembros de la Hillsong y la asistencia sus cultos por la expansión de los “grupos de oración”, es decir, las pequeñas reuniones en hogares o grupos pequeños que se suelen celebrar durante la semana.
“Nos reunimos durante la semana en pequeños grupos informales, conocidos como Grupos de Conexión, que sirven a nuestras comunidades locales. Algunas personas incluso van a la universidad por la noche para aprender más sobre la palabra de Dios, nos relacionamos, podemos hacer y tener una vida en común”,  dice la web de Hillsong.
Algunos dicen que las sesiones de oración de Hillsong, que se llevan a cabo a lo largo de la semana  dan a los fieles un sentido más amplio de pertenencia y, posteriormente, dan a los miembros motivación para asistir regularmente a la iglesia.

Hay además varios aspectos de la congregación de Hillsong que fomentan la participación de los miembros en la actividad cúltica. Entre ellos está el coro, actividades basadas en una fe práctica, noches de concursos, y grupos de oración. Todo ello da lugar a que todos se sientan y sean parte del movimiento y conecta con la experiencia de los jóvenes.

¿RESPUESTA A LA CRISIS?
Algunos sociólogos han sugerido también que  el aumento de las dificultades económicas ayuda a que más personas recurran a la religión.  En un trabajo de investigación sobre Sage Journals Online titulado “Prueba Nacional de la Hipótesis de la Incertidumbre de las Creencias Religiosas”, Nigel Barber expone esta teoría.
“Hay una fuerte correlación negativa entre las medidas de seguridad material y la religiosidad: los países que son más religiosos son también aquellos en los que los individuos son menos seguros”, dice Barber.
Su teoría se basa en la idea de que  la “creencia en lo sobrenatural puede ser una manera de controlar la incertidumbre de nuestras vidas”.Claro que otros piensan lo contrario, que la bonanza y el bienestar material es una droga que adormece los sentidos espirituales de muchos, que sólo despiertan cuando “la droga” desaparece.  Es cuestión de opiniones, aunque la realidad y la verdad son únicas.

FUENTE: Protestante Digital (10/01/2012)

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Edith Piaf decía en su famosa canción que ella no se arrepentía de nada, pero mucha gente parece terminar su vida con un gran arrepentimiento.Eso es lo que afirma Bonnie Ware, experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, quien acaba de compilar en un libro la lista de las cinco principales cosas de las que las personas se arrepiente antes de morir.

La enfermera australiana reunió en su libro “Los cinco arrepentimientos de los moribundos” las “confesiones honestas y francas de personas en sus lechos de muerte”, en cuanto a lo que hubieran querido o debido hacer o no haber hecho.
Fueron confesiones, dice, que le ayudaron a transformar su propia vida. Porque según Bronnie Ware, es realmente triste llegar a la tumba pensando “ojalá lo hubiera hecho…”.
La idea del libro surgió después de que un artículo publicado en su blog, titulado “Arrepentimientos de los moribundos”, se volvió viral en internet. Ware decidió escribir algo más completo en profundidad y amplitud acerca de esas confesiones y la forma como “transformaron su vida”.
“La gente madura muchísimo cuando debe enfrentar su propia mortalidad. Cada persona experimenta una variedad de emociones, que incluyen negación, miedo, enojo, arrepentimiento, más negación y eventualmente aceptación”, explica la autora. Asimismo, afirma: “Sin embargo, cada uno de los pacientes siempre encontró su propia paz antes de partir”.

LOS MÁS COMUNES

El libro es un recuento de memorias sobre la vida de la autora y sus experiencias durante años como profesional sanitario en su trabajo en cuidados paliativos.

“Encontré una lista grande de arrepentimientos, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes” explica la autora. “Y el principal arrepentimiento de mucha gente es ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera’”, agrega.
La enfermera apunta que ” otro arrepentimiento común es ‘ojalá no hubiera trabajado tanto’, porque eso, decían, los había hecho perder el equilibrio y como resultado habían perdido muchas cosas en su vida”.
Bronnie Ware dice que  “otro arrepentimiento común entre los moribundos era que hubieran deseado tener el coraje de expresar sus sentimientos. Y eso se aplicaba tanto en los sentimientos positivos como negativos”.
“Muchos decían: ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hablar y decir que no me gustaban esas cosas’, o que hubieran tenido el coraje de hablar con personas y decirles lo que realmente sentían por ellas”.
“También era muy común arrepentirse de no haber vuelto a tener contacto con viejos amigos. Mucha gente decía que le hubiera gustado volver a ver a alguien para recordar momentos de su vida, pero no habían hecho el esfuerzo de encontrarlo”.
Según Ware, al final de la vida los amigos son muy importantes porque a menudo los familiares que rodean a un enfermo terminal están pasando por su propio duelo. Una persona en su lecho de muerte a menudo extraña a esos amigos, dice, pero muchas veces, cuando se les pierde el rastro, ya es demasiado tarde para encontrarlos.

TIEMPO DE ARREPENTIMIENTO

En resumen, los cinco grandes arrepentimientos compilados en el libro son: 1 . Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera;  2.  Ojalá no hubiera trabajado tanto;  3.  Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía;  4.  Habría querido volver a tener contacto con mis amigos;  5.  Me hubiera gustado ser más feliz.
Algo que llama la atención es que todos estos lamentos de los moribundos se trata de cosas que no hicieron.  Según la autora, la gente no parece arrepentirse al mismo nivel de errores o actos que sí realizaron. “Todo lo que hacemos en nuestra vida, bueno o malo, nos ayuda a aprender algo” explica Ware.
“Por eso es más común arrepentirnos de algo que no hicimos”, dice. “Pero pienso que como seres humanos debemos aprender a perdonarnos más a nosotros mismos y no ser tan duros por no haber hecho algo en el pasado. Y esto se aplica principalmente cuando una persona está enferma y no tiene ya libertad de hacer cosas porque no tiene salud”.
Lo que la autora espera, dice, es que su libro “ayude a la gente a actuar hoy y no dejar las cosas para mañana, para después arrepentirse”, y afirma que estas confesiones le ayudaron a implementar grandes cambios en su vida . “Espero que la gente que lea el libro también pueda entender que la vida está pasando hoy y que ahora es el momento de vivirla”, agrega.
“Mi principal mensaje es que todos vamos a morir, y que si en este momento nos arrepentimos de algo tratemos de solucionarlo ahora”, concluye Ware. Y, en realidad, tiene razón, al menos según una antigua carta lleno de sabiduría de un hombre sabio, que escribe: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis (…) aprovechando bien el tiempo (…) no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor” (carta a los Efesios 5:16-17).

FUENTE: Protestante Digital (02/02/2012)

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